¿Los niños realmente usan la torre de aprendizaje o se queda olvidada?
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¿Los niños realmente usan la torre de aprendizaje o se queda olvidada?
Una de las dudas más frecuentes antes de comprar una torre de aprendizaje es si realmente se utiliza en el día a día o si termina siendo otro objeto más acumulando polvo en casa.
La respuesta corta es: depende mucho del uso que le den los padres y del estilo de vida familiar. En este artículo analizamos cuándo los niños usan realmente la torre de aprendizaje, por qué algunas familias dejan de utilizarla y cómo asegurarte de que sí se convierta en una herramienta útil. Fíjate en nuestras torres de aprendizaje.
¿Los niños usan de verdad la torre de aprendizaje?
Sí, muchos niños utilizan la torre de aprendizaje de forma habitual, especialmente cuando se integra en las rutinas diarias. La clave no está solo en el producto, sino en cómo se introduce y se incorpora en la dinámica familiar.
Cuando la torre está accesible y forma parte de actividades cotidianas, los niños suelen mostrar interés natural por subirse y participar.
Actividades donde más se utiliza:
- Cocinar o preparar comida con los padres.
- Lavarse las manos o cepillarse los dientes.
- Actividades creativas o manualidades.
- Observar lo que hacen los adultos a la misma altura.
¿Por qué algunas torres de aprendizaje terminan olvidadas?
Aunque muchas familias están encantadas con su compra, también hay casos donde la torre deja de utilizarse. Esto suele deberse a algunos factores comunes:
1. Falta de integración en la rutina
Si la torre se guarda en un rincón y no está disponible fácilmente, el niño dejará de usarla.
2. Expectativas poco realistas
Algunos padres esperan que el niño juegue solo durante largos periodos, pero la torre funciona mejor como herramienta de interacción compartida.
3. Poco espacio en casa
Si moverla resulta incómodo, es más probable que se use menos.
4. Edad o personalidad del niño
No todos los niños muestran el mismo interés por participar en actividades como cocinar o ayudar.
Señales de que tu hijo sí usará una torre de aprendizaje
Puede ser una buena inversión si:
- Tu hijo tiene curiosidad por lo que haces en la cocina.
- Quiere estar en brazos mientras cocinas o trabajas.
- Busca imitar a los adultos.
- Disfruta de actividades prácticas.
Cómo evitar que la torre de aprendizaje se quede olvidada
Para maximizar su uso, muchos padres recomiendan:
- Dejarla siempre visible y accesible.
- Crear pequeños rituales diarios (por ejemplo, preparar el desayuno juntos).
- Adaptar actividades simples donde el niño pueda participar.
- No forzar su uso; permitir que el interés sea natural.
¿Vale la pena comprarla si existe el riesgo de no usarla?
Como cualquier producto infantil, el valor depende del contexto familiar. En hogares donde se fomenta la participación activa del niño, la torre suele convertirse en una herramienta muy utilizada. En cambio, si las rutinas son rápidas o hay poco espacio, puede usarse menos.